Aquellos Años (1980-1989)…Historias no contadas de la UNEFM
I Jornadas Agropecuarias
(Segunda Parte)
Coro, 26 de Julio, 1984
Análisis de la Agricultura
del Estado Falcón
Resultados y Discusión (I-1)
Rubro Forrajes (1)
DIAGNOSTICO
Aspectos Generales
La
región falconiana puede considerarse sin lugar a dudas, como una de las
entidades federales del país que mayor aporte hace al producto territorial
bruto de la nación, en cuanto a la producción pecuaria se refiere.
Especialmente al aporte que viene dando por la producción de leche y carne.
El
desarrollo agropecuario de cualquier región del país, es de carácter
prioritario para la economía nacional. Dentro de Estado Falcón, la producción
bovina, y caprina, son las actividades que se mantienen como pilar fundamental
de la economía regional. La base alimenticia de este sector tan importante, lo
constituye en primer lugar, los pastos tropicales tanto naturales como
introducidos y en segundo lugar el uso de alimentos concentrados. De allí pues,
que el conocimiento que se tenga, de esta región, dependerá el éxito o fracaso
de la actividad agropecuaria de la región. En este sentido resulta de
particular importancia determinar la existencia de elementos limitantes dentro
del sistema de producción primaria (pasturas) a fin de poder establecer las
posibles soluciones o alternativas de soluciones viables. Hasta ahora, es de
cierta consideración el financiamiento que se les ha hecho a los productores.
Sin embargo los resultados obtenidos no se corresponden con lo invertido
monetariamente y se permanece todavía en una situación deficitaria en la
producción de leche y carne. La región falconiana tiene inmensas posibilidades
de aumentar significativamente la producción pecuaria, ya que cuenta con el
concurso de una serie de condiciones como por ejemplo: recursos naturales,
tradición ganadera y casa de estudios con carreras agropecuarias de nivel
superior. Lógicamente, esto debe ir precedido de la solución de los problemas
prioritarios de la región, a fin de poder generar la tecnología acorde a
nuestras condiciones. En esta parte del trabajo, se hace un análisis detallado
de los diferentes factores que interactúan dentro del proceso productivo del
renglón forrajes.
CARACTERISTICAS GENERALES DE LAS UNIDADES DE PRODUCCIÓN
DEL ESTADO FALCÓN, UBICADAS EN EL MEDIO BIOCLIMATICO SUB-HUMEDO Y HUMEDO.
Ecológicamente,
la región falconiana posee tres zonas agroecológicas claramente definidas
(COPLANARH, 1975). Sin embargo, no existen grandes diferencias en el sistema de
manejo de las unidades de producción bovina localizadas en las diferentes
zonas.
Las
unidades de producción bovina, se encuentran enmarcadas principalmente dentro
de los medios bioclimáticos sub húmedo y húmedo, es decir zonas con un régimen
de humedad USTIC (por lo menos 6 meses húmedos) y zonas con un régimen de
humedad UDIC (menos de 3 meses con el suelo seco). La mayoría de las fincas son
de doble propósito o doble producción (leche y carne) y la misma se obtiene a
partir de animales criollos principalmente y de mestizos producto del cruce, no
bien controlado, de diferentes razas.
El
pasto tradicional de la región y en las zonas sin problema de drenaje es el
Guinea (Panicum máximum jack) y en las zonas con problemas de mal drenaje
interno es el Pasto Alemán (Echynocloa polystachya) y Pará (Brachiaria mutica).
Desde hace poco tiempo (8-10 años) se ha introducido otras especies tales como
el Pasto Estrella (Cynodon sp) en la zona sur principalmente y el Pasto Pangola
(Digitaria decumbens) en la zona oriental del Estado.
La
alimentación de los rumiantes es hecha casi exclusivamente con pastos
cultivados. Sin embargo y durante la época de sequía se suplementa con melaza,
sales minerales y concentrados. El uso de la conservación de forrajes, tales
como el heno y el silo, es prácticamente insignificante, por lo que en la época
seca la producción llega a niveles bastantes bajos. El uso de insumos y
técnicas, tales como fertilización, rotación de potreros, uso de biocidas y
registros de potreros, es casi nulo en la mayor parte del Estado. A
continuación se presentan los detalles correspondientes al uso de los factores
de producción para la región.
UTILIZACIÓN DE INSUMOS Y TECNICAS DE PRODUCCIÓN EN LAS
FINCAS BOVINAS DEL ESTADO FALCÓN.
A
continuación se presentan algunas consideraciones sobre aspectos de
organización y manejo de los recursos de las fincas ganaderas localizadas en la
región falconiana. Se presentan además, algunos indicadores de los factores de
producción.
Al
analizar la información se obtuvo lo siguiente:
Se
presenta la superficie total promedio, la superficie utilizada y el índice de
desarrollo de la tierra de las fincas localizadas en el medio bioclimático
sub-húmedo y húmedo de los principales Distritos productores de carne y leche
bovina en el Estado Falcón. El área promedio de las mismas, va desde 275,9 ha
en el Distrito Zamora, hasta 522,4 ha en el Distrito Federación. Así mismo, se
observa que para los Distritos Mauroa-Buchivacoa y Acosta el tamaño está entre
309,9 ha y 324,6 ha. Se destaca también, que el índice de desarrollo (relación
porcentual entre área utilizada y área promedio total de la finca) de la tierra
va desde un 92,2% para las fincas de los Distritos Mauroa-Buchivacoa y 67,4% en
el Distrito Federación. En los Distritos Zamora y Acosta (que son Distritos
vecinos), el índice de desarrollo es prácticamente similar: 70,5% para el
primero y 72,8% para el segundo.
La
importancia en el renglón pastizales juega dentro de la economía regional,
puede notarse como la superficie dedicada a pastizales fue de 517.865 ha en
1975 con un incremento para 1977, en donde el área bajo pastizal llegó a
575.623 ha. De cierta consideración es la cantidad de vegetación natural dedicada
al pastoreo, la cual llegó para 1977 a 206.804 ha. La especie tradicionalmente
utilizada en la región es el Pasto Guinea (Panicum máximum) ya que para el caso
de las fincas ubicadas en Zamora el 77,27% de su superficie está ocupada por
Panicum máximum y el 8% lo constituyen otras especies. Así mismo, para el caso
de Mauroa y Federación, el 57,06% y el 29,05% respectivamente de la superficie
de las fincas es ocupada por esta especie.
La
superficie que es utilizada en otras especies forrajera, corresponde a
Pennisetum purpureum y a diferentes especies de Cynodon sp. En la zona del
Distrito Acosta, además de las ya mencionadas, existen otras en las áreas con
problemas de mal drenaje, las cuales son: Brachiaria mutica y Echynocloa
polystachia. También se ha observado frecuentemente y en los últimos años
Digitaria decumbens.
Algunas
prácticas agronómicas básicas que pueden ser utilizadas para aumentar la
capacidad de producción de los pastos y a su vez, la capacidad de sustentación
de las fincas. Puede notarse en primer
lugar, que el tamaño de los potreros utilizados es relativamente grande; los
mismos van de 24,3 ha en la zona de Mauroa-Buchivacoa, hasta 50 ha en el
Distrito Zamora. Se considera que desde el punto de vista práctico y en ausencia
de información que permita calcular el tamaño optimo de potrero, un tamaño de
10 ha es lo máximo para una zona plana y no más de 5 ha para zonas con cierta
pendiente.
El
elemento tamaño de potrero, puede ser utilizado para mejorar la productividad
de las fincas, ya que facilita y mejora la utilización del pastizal en
pastoreo.
El
tamaño de potrero utilizado, puede explicar también como a pesar de que existe
un 60% de fincas en la zona de Mauroa-Buchivacoa y un 81% en las del Distrito
Acosta que rotan potreros, los niveles de producción son bajos, es decir muchos
productores practican la rotación de potreros, pero el tamaño de los mismos es
muy grande. No muy lejos de esta situación deben estar las fincas de Zamora y
Federación.
Otros
factores que pueden ser utilizados para mejorar la producción forrajera son de
poco uso, tal es el caso del riego y la fertilización. El poco uso del riego
puede ser explicado en base a lo costoso que resulta este insumo y la poca
cantidad de recursos hídricos disponibles y seguros que existen en la región.
Pero para el caso de fertilización, que es un insumo subsidiado, el
razonamiento explicado no es el mismo. Se hace necesario tomar medidas para
utilizar eficientemente este recurso y aumentar la productividad de las fincas.
Se
detecta que existe un alto porcentaje de fincas que controlan malezas (80% para
la zona de Buchivacoa-Mauroa y 85,7% para Acosta) pero fundamentalmente es
hecha en forma mecánica, ya que a excepción de Mauroa-Buchivacoa (que tienen un
70,2% de fincas que usan herbicidas), el resto de los Distritos utiliza poco
este recurso (3,9% para Zamora, 14,3% para Acosta y 31,5% para Federación).
Al
existir un gran porcentaje de fincas que controlan malezas y una minoría que
utiliza además otras técnicas mejoradoras de la producción, la lógica lleva a
afirmar que se trata de mejorar la producción de las fincas en base a un solo
factor. Demás está indicar, que dentro del proceso productivo del sistema de
explotación bovina, los elementos o subsistemas que lo conforman están
interactuando y no en forma aislada. Resulta entonces necesario, transmitir a
nuestros productores que las medidas a tomar son netamente de conjunto y no de
forma aislada. Aquí jugará papel fundamental, el asesoramiento técnico que se
le pueda prestar a los mismos a través de las diversas instituciones de la
región.
De
particular consideración, es el hecho de que la mayoría de las fincas poseen
lagunas como sitio de abrevadero para los animales. Así: el 77% de las fincas
de Mauroa lo poseen, el 95% de las de Zamora y el 87% de las de Federación. Es
significativo, el aumento que se puede obtener en la producción con solamente
mejorar el suministro de agua para el animal, mejoramiento este, que es fácil
de hacer y de relativo bajo costo. Se hace necesario, aprovechar y mejorar esta
infraestructura que se encuentra ya instalada, como un aporte más para mejorar
la productividad de nuestras unidades de producción.
Se
muestra el uso de complementos alimenticios en la región y la ubicación
espacial de las zonas. Tal como se muestra el uso de complementos es sumamente
bajo. El total de alimentos balanceados utilizados en la región es bajo
(485.000 kg/mes) si se relaciona con la población bovina del Estado (409.017
cabezas para 1982). Principalmente, el producto es utilizado en la época de
sequía y como consecuencia de la poca producción de forraje verde, principal
fuente alimenticia en la producción de leche y carne bovina.
En
términos generales el uso de complementos es bajo pero individualmente puede
ser alto. Al comparar el uso de complementos con la producción obtenida. No se
compagina lo usado con la producción, lo que permite que el producto no es
utilizado para suplir los requerimientos de producción animal, sino, para
suplir lo de mantenimiento lo anterior es más crítico en los otros productos
tradicionalmente utilizados como complementos. Tal es el caso de los
subproductos de molinería, melaza, pasto conservado, etc. llegándose a valores
sumamente bajos (sal común 4800 kg/año, melaza 60.000 kg/mes, etc).
De
esto se desprende, que el uso de forraje conservado es casi nulo para el caso
de heno (19500 pacas/mes) y nulo para el silo. Es de destacar que solamente la
zona del Oeste del Estado, utiliza sub-productos de la industria avícola, pero
en muy poca cantidad.
Como
caso particular, se detectó la existencia de una unidad de producción de harina
de cují en el Distrito Buchivacoa. Se determinó también, que los productos
utilizados en la complementación, provienen de otras regiones del país.
Los sistemas de producción ocurren dentro de un
marco ecológico definido, por eso el estudio de los mismos siguiendo el enfoque
de sistemas, es de primordial necesidad, a fin de poder detectar factores
limitantes, cambios en las variables y los procesos que forman parte del sistema.
Por ello se debe partir de cuál o cuáles son los sistemas actualmente en uso y
cuales la razón de la existencia de su limitación.
En la región falconiana, existen ciertos
parámetros de producción de las unidades que son indicativo de la problemática
existente en las mismas. Si se toma en cuenta los índices de producción y
productividad (este aspecto será analizado con mayores detalles en la sección
de producción bovina de leche y carne) de las fincas ubicadas en el Distrito
Federación, puede notarse como existe un déficits marcado en los mismos. La
carga animal promedio es de 0,65 unidades animal/hectárea (U.A./ha), lo cual es
sumamente bajo si se relaciona con la potencialidad de la zona, aun bajo
condiciones de secano. Si se compara ese valor con la carga promedio del Estado
(0,54%), puede determinarse que es ligeramente superior. Si se observa el
porcentaje de pariciones, el mismo se encuentra entre 50% para las vacas y 35%
para las novillas. Un porcentaje de 70% puede considerarse como bueno. Lo que
indica entonces que el porcentaje de pariciones en esa zona es sumamente bajo.
Así mismo, la producción por vaca en la época lluviosa es de 3,8 litros/vaca y
la misma se reduce en un 50% durante la época seca. La mortalidad en becerros
es de 10%, cuando un valor normal en este parámetro se considera que no debe
pasar de 5%. Si se analizan los valores presentados y se busca la causa que
ocasionan a los mismos, no es aventurero indicar que el factor alimenticio,
entre otros, están influyendo notoriamente en ellos.
Al analizar la composición del rebaño puede
visualizarse que existe un 37% de vacas, 18,3% de becerros y 16,7% de mautas.
Al comparar estos valores con los óptimos para un sistema de producción de
doble propósito, los cuales son: 69% vacas, 6% novillas, 6% mautas y 11%
becerros y becerras, puede indicar que existe retrazo en las novillas para
pasar a vacas, en las mautas para pasar a novillas y en los becerros (as) para
pasar a mautes (as). Esto también obliga a dirigir la mirada hacia el factor nutricional,
lo cual por ser limitante dificulta el
crecimiento y desarrollo de los animales. Es casi seguro, que el resto del
Estado Falcón no está muy lejos de lo que exista en Federación.
CARACTERISTICAS
GENERALES DE LOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN PECUARIA UBICADOS EN LAS ZONAS ARIDAS Y
SEMIARIDAS DEL ESTADO FALCON.
Las zonas áridas y semiáridas ocupan dentro del
país solo el 4,75% del territorio nacional, pero a nivel de la región
falconiana, su extensión abarca 999.139 hectáreas, lo que viene a representar
cerca del 50% de la superficie total. El uso pecuario que se hace de esta área,
es exclusivamente bajo la ganadería caprina y una porción de ganadería ovina.
La alimentación del rebaño, depende exclusivamente del pastoreo y ramoneo de la
vegetación natural. Los apareamientos se hacen de forma natural e incontrolada,
sin registros de reproducción ni producción. El pastoreo-ramoneo es efectuado
primordialmente en extensas áreas comunes. La principal limitación viene dada
por la baja disponibilidad de material alimenticio, de materia alimenticia y no
por el valor alimenticio, ya que el mismo se encuentra en el estrato arbóreo,
limitándose de esta forma el acceso de los animales al mismo.
Los animales se ven limitados a consumir el
material que cae al suelo (hojas, flores y frutos) y ramonear a las partes más bajas de la
vegetación. Igualmente se presenta la limitante de que existe un gran
porcentaje del estrato arbustivo y el sotobosque (que son los más bajos) que no
son consumido por los animales.
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