¡Mis Memorias Inconexas, Versión 2026! ¡Acuerdo Petrolero, Vulgar Saqueo ... Será!
Elizabeth Sanchez Vegas @elhabito (septiembre 01, 2026): ¡𝗟𝗢 𝗡𝗨𝗘𝗩𝗢 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗘𝗟 𝗣𝗘𝗧𝗥𝗢́𝗟𝗘𝗢. 𝗘𝗦 𝗟𝗔 𝗣𝗔𝗟𝗔𝗕𝗥𝗔 𝗗𝗘𝗠𝗢𝗖𝗥𝗔𝗖𝗜𝗔!
Algo empieza a quedar más claro en la manera en que Washington explica el acuerdo petrolero con Venezuela. Y quizás lo más interesante no sean las cifras, sino las palabras que ahora acompañan al negocio.
Funcionarios estadounidenses no están hablando solamente de petróleo, reservas, inversión o seguridad energética. Al defender el acuerdo ante periodistas, lo vincularon expresamente con una “Venezuela estable y democrática”, dijeron que el proceso deberá culminar en elecciones y hablaron incluso del país que debería recibir un futuro gobierno democráticamente electo.
No es un detalle menor. Porque la discusión nunca debió reducirse a si Venezuela necesita inversión petrolera. La necesita. La verdadera pregunta es qué efecto político tendrá esa inversión mientras llega ese gobierno democrático: si ayudará a construir las condiciones para la transición o si, por el contrario, terminará haciendo más cómodo y duradero el statu quo.
Y esa es, quizás, la parte del acuerdo que habrá que mirar con mayor atención.
US officials defend Venezuela oil deal, say agreement part of path to democracy.
El "acuerdo petrolero" que presume Trump entrega un tercio de nuestras reservas sin costo para EE. UU., (5) inicio de la "transición"? ¿La impunidad de la "respetada Presidenta interina" vale un tercio de nuestras reservas? Artículo 138 Constitución de la República de Venezuela: "Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos". El Acuerdo Petrolero hecho por él régimen debe ser sometido a Referéndum según él artículo 71 de la Constitución que lo establece para las materias de " Especial Trascendencia Nacional" como es el caso. ¡Te contaré una historia (5)!
¡El Acuerdo Petrolero de la Dictadura Suplente V! ¡PROHIBIDO OLVIDAR!
mariaespueblo @mariaespueblo (septiembre 01, 2026): ¿QUIÉN ES DUEÑO DE VENEZUELA?
La pregunta no es solamente quién ocupa Miraflores o quién gana una elección. La pregunta profunda es: ¿quién es dueño de las riquezas que están debajo de nuestros pies?
La respuesta está en nuestra historia constitucional.
El 24 de octubre de 1829, Simón Bolívar decretó en Quito que “las minas de cualquiera clase corresponden a la República”. No era una frase simbólica: establecía que el subsuelo pertenecía a la República, aunque su explotación pudiera ser concedida.
Casi dos siglos después, la Constitución de 1999 reafirmó ese principio. El artículo 11 extiende la soberanía al suelo, subsuelo y recursos naturales; y el artículo 12 establece que los yacimientos mineros y de hidrocarburos pertenecen a la República y son bienes del dominio público, inalienables e imprescriptibles.
Por eso debemos distinguir:
Explotar no es ser propietario.
Conceder no es transferir el dominio.
Contratar no es entregar soberanía.
Inversión privada no significa apropiación privada de la renta pública.
El verdadero botín no es solamente el petróleo, el oro o el gas. Es la renta que producen esos recursos: contratos, regalías, impuestos, asociaciones, comercialización y divisas.
Y allí aparece el peligro de la captura del Estado: cuando grupos económicos convierten el acceso a los recursos públicos en mecanismo de enriquecimiento privado.
No toda empresa privada es enemiga del Estado. No toda inversión extranjera implica pérdida de soberanía. El problema es una élite rentista patasitaria que acumula riqueza controlando el acceso a la renta nacional.
Una pseudo burguesía que puede vestir de modernización lo que en realidad es apropiación. hampa común con perfume caro. Perfume caro, pero la misma lógica del hampa: apropiarse de lo que nos pertenece a todos.
Venezuela puede cambiar de gobierno, modelo económico y abrirse a la inversión. Pero hay una frontera constitucional que no debería borrarse:
Venezuela no pertenece a quienes gobiernan.
Venezuela pertenece a la República.
Y la gran pregunta no es solamente quién gobierna Venezuela.
Es quién controla a Venezuela. MADM
San Juan Pablo II: “La reconciliación verdadera exige verdad, justicia, memoria y limites al poder”. Sin eso, no hay paz: solo impunidad disfrazada”.
¡El infame pacto de entrega petrolera e impunidad que indigna a la nación! (5)
¡La entrega de soberanía por partes de autoridades no electas! ¿Qué hacer? ¡Echarle bolas!
mc.venezolanosenelmundo (septiembre 01, 2026): ¡Humberto Calderón Berti propone someter a referendo el acuerdo petrolero de largo plazo!
El exministro de Energía y Minas advierte que, si bien las condiciones fiscales actuales hacen inviable la inversión y el negocio es técnicamente necesario, la administración interna carece de mandato legítimo para comprometer recursos por décadas sin la consulta popular.
En una rigurosa valoración técnica y política sobre el pacto energético bilateral, el exministro de Energía y Minas, expresidente de PDVSA y excanciller, Humberto Calderón Berti, planteó que un acuerdo de esta magnitud debe ser sometido a referendo popular, distanciándose tanto de la euforia oficialista como del rechazo absoluto de sectores de la oposición.
Durante una entrevista con la periodista Nitu Pérez Osuna difundida el 31 de agosto de 2026, el experimentado geólogo de 84 años —quien participó en la nacionalización petrolera de 1976— analizó la viabilidad económica, los plazos y los vacíos institucionales del entendimiento con Estados Unidos.
Claves técnicas: Plazos lógicos y el dilema de las regalías
Calderón Berti descartó que el plazo de vigencia sea un problema en sí mismo, señalando que en la industria petrolera los contratos de larga duración (40 a 50 años) son habituales debido a los prolongados ciclos de maduración de la inversión.
La realidad de los tributos: Explicó que la ley venezolana vigente —con una regalía del 30% más contribuciones e impuestos sobre la renta del 50%— hace inviable el desarrollo de nuevos campos en la Faja del Orinoco. Según su análisis, la utilidad técnica exige reducir la alícuota en torno al 15%,a diferencia de los esquemas tradicionales y en sintonía con la competitividad de países vecinos como Guyana.
Cercanía con el mercado estadounidense: Destacó la ventaja geográfica de exportar hacia Estados Unidos (cuatro días de navegación frente a los cuarenta hacia China), lo que reduce masivamente los costos logísticos y los descuentos por distancia.
¡Aunque suene increíble!
¡Proponen que acuerdo energético con EE.UU. sea sometido a consulta popular!
Este miércoles, 2 de septiembre, el internacionalista y economista, Vladimir Adrianza, planteó que la aprobación del convenio energético anunciado por los gobiernos de EE.UU y Venezuela, debe estar sujeta a una consulta popular vinculante por parte de la población.
En una entrevista transmitida por Mundo UR, Adrianza sostuvo que el compromiso petrolero —que abarca más de 65.000 millones de barriles y proyecta una producción superior a 1,5 millones de barriles diarios— compromete al país por décadas y debe ser sometido a una consulta popular vinculante.
Adrianza insistió en que el acuerdo “compromete al país en al menos 25 años, requiere de la aprobación del pueblo, y que esa aprobación está basada en los artículos 5, 150, 203 y 71 de la Constitución”
El internacionalista advirtió que, dadas las condiciones actuales del país, el término acuerdo resulta cuestionable: “Evidentemente, no podemos hablar de un acuerdo cuando Venezuela está actuando bajo cohesión, están actuando los poderes del Estado, por supuesto ya el poder ejecutivo lo ha hecho, y ahora el Partido Legislativo en la discusión del acuerdo, pero no podemos hablar de un acuerdo, realmente es una coacción que se está haciendo”, expresó.
Finalmente, el especialista también alertó sobre la reacción de China, cuya Cancillería exigió que se protejan los intereses de sus corporaciones estatales en Venezuela, al considerar que parte de los campos incluidos en el convenio ya estaban bajo acuerdos previos entre ambos países. “La Cancillería china hizo manifiesto esta cuestión… ellos tenían esos convenios muy previos a la agresión que tuvimos el 3 de enero”, recordó.
Fuente: runrun, runrun.es, septiembre 02, 2026.
¡Lo que usted no sabe...!
¡Lo que aún falta por aclarar del acuerdo petrolero Venezuela-EE. UU.!
El anuncio sobre un nuevo convenio petrolero entre Estados Unidos y Venezuela cumple apenas 48 horas y el debate a su alrededor no para. Personajes de la política, economistas y distintos actores de la sociedad civil dentro y fuera del país se han manifestado en contra y a favor, pero la mayoría coincide en que aún es necesario conocer más sobre su alcance.
Este domingo 30 de agosto, el economista Francisco Rodríguez saludó que la presidenta interina Delcy Rodríguez ofreciera detalles adicionales sobre el acuerdo, pero enumeró una serie de preguntas básicas para el Ejecutivo que la ciudadanía, dado que el asunto involucra “el futuro de todos los venezolanos”.
A continuación, las interrogantes que planteó Rodríguez a través de su cuenta en X:
1. El artículo 150 de la Constitución requiere la aprobación de la Asamblea Nacional para los contratos de interés público nacional con Estados o entidades extranjeras. ¿Piensa el gobierno someter este acuerdo a la aprobación de la Asamblea Nacional? De no hacerlo, ¿está consciente del riesgo que implica comprometer los recursos de la nación en un acuerdo que no cuente con el necesario sustento jurídico y constitucional?
2. El artículo 39 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos establece que para la selección de las operadoras petroleras se debe promover la concurrencia de diversas ofertas. ¿Puede explicar a la nación cómo se promovió esa concurrencia, y por qué no tenemos ningún conocimiento de una licitación o solicitud pública de ofertas?
Si se acudió a un mecanismo de excepción, ¿cómo se justifica una excepción en un proceso que compromete más de la quinta parte de las reservas petroleras del país? ¿Cuál es el argumento de interés público que sustenta no haber llevado adelante un proceso de rondas de subastas competitivas, que habría permitido lograr los mayores beneficios para la nación?
3. ¿Los ingresos fiscales proyectados de 209 mil millones de dólares durante 25 años, y de 19 dólares por barril, corresponden a montos nominales, ajustados por inflación, o a valores presentes netos?
Un monto nominal de 19 dólares por barril en 2051, último año del proyecto, correspondería a un valor real de unos 9 dólares al día de hoy. Los 209.000 millones de dólares equivalen, a lo largo de 25 años, a unos 8.400 millones de dólares anuales, un monto relativamente bajo en comparación a los ingresos fiscales que Venezuela ha obtenido en el pasado de similares niveles de producción. Este monto sería aún más bajo si corresponde a un total nominal.
4. Si el acuerdo cubre solo un período de 25 años, durante el cual se piensa extraer unos 11.000 millones de barriles, ¿por qué el presidente Trump ha dicho que este acuerdo permite a Estados Unidos obtener control sobre 65 mil millones de barriles? ¿Qué derechos adquiere EEUU sobre estos recursos al final de este período de 25 años? ¿Puede un futuro gobierno venezolano decidir retirarse de este acuerdo si no lo haya conveniente para el país?
5. El presidente Trump ha dicho que este acuerdo no le costará un dólar a los contribuyentes estadounidenses. Debemos entonces suponer que la inversión de 100.000 millones de dólares vendrá a través de empresas privadas. ¿Cuáles son las empresas que se han comprometido a invertir esa suma? ¿Qué compromisos adquiere la nación en caso de que esa inversión no se materialice? ¿Qué posibilidad legal existe para que Venezuela pueda anular estos acuerdos en caso de incumplimiento por parte de los socios privados o públicos?
6. El presidente Trump también ha dicho que con efecto inmediato se comenzará a surtir la reserva estratégica de petróleo de Estados Unidos, a través de un regalo de Venezuela. ¿Puede explicar bajo qué condiciones se está haciendo ese regalo? ¿Cuáles son los artículos de la ley o de la Constitución que le permiten a ustedes regalar propiedad petrolera venezolana? Y si ese flujo comienza de inmediato, tal como dice el presidente Trump, ¿quiere decir que se surtirá de la producción actual, y que por lo tanto implicará menores ingresos para el fisco nacional en el plazo inmediato?
7. Medios internacionales reportaron que el acuerdo contempla un derecho preferencial de EE. UU. a comprar el 20% de la producción venezolana a costo. ¿Esto efectivamente forma parte del acuerdo? En caso de serlo, ¿ese 20% forma parte de la producción incremental o también incluye la producción actual? ¿Esa compra a costo implica que no se pagarán regalías ni impuesto sobre la renta sobre esos barriles? En el caso de que no se materialice la producción incremental que se espera de estas inversiones, ¿seguirá Venezuela comprometida a entregar ese 20% de su producción a EE. UU.?
8. ¿Puede explicar si en el proceso de selección de operadoras se llevó adelante un proceso de debida diligencia para constatar que las empresas involucradas no hayan estado incursas en lavado de dinero u otras actividades delictivas? ¿Puede usted también constatar que, en caso de que estas empresas o sus dueños hayan tenido contratos en el pasado con el sector público — por ejemplo en el sector eléctrico — cumplieron con sus compromisos y no son corresponsables de la actual crisis del sistema eléctrico nacional?
9. ¿Qué compromisos de transparencia establecerá el Estado venezolano para que los venezolanos puedan evaluar el uso de los recursos obtenidos mediante estos acuerdos, así como las condiciones de contratación? El portal http://transparenciasoberana.gob.ve, que usted anunció en marzo como portal de consulta para monitorear el uso de los ingresos petroleros con datos abiertos para todos los ciudadanos, tiene su última actualización del 13 de marzo de 2026 y contempla un solo ingreso de 300 millones de dólares, aproximadamente el 2% de los ingresos recibidos por exportaciones petroleras en lo que va de año.
Otras preguntas más complejas
Este domingo el dirigente político Edmundo González Urrutia también usó su cuenta de X para reflexionar sobre este anuncio estratégico.
“Cuando se habla de petróleo en Venezuela aparecen cifras enormes. Millones de barriles, miles de millones de dólares, inversiones que cuesta incluso imaginar”, expresó para luego preguntarse cuánto puede significar todo ese dinero para una familia que perdió su casa y todavía espera poder reconstruirla.
González, a quien el Comando con Venezuela declaró ganador de las elecciones presidenciales de 2024, aseguró que el país ha tenido mucho dinero antes, pero que una cosa es que los recursos entren al país y otra muy distinta que lleguen a la vida de la gente.
En su mensaje también dijo: “Hay una pregunta que no puedo dejar de hacerme. ¿Esta vez el petróleo va a mejorar la vida de todos los venezolanos? ¿O solo la de algunos? Porque recuperar la industria petrolera es necesario. Pero recuperar Venezuela es recuperar la vida de su gente”.
Fuente: runrun, Redacción runrun.es, agosto 30, 2026.
Página Blog 2026 III (5)

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